lunes, 27 de agosto de 2012

Los Hermanos Karamazov

A “Los hermanos Karamasov”, la definiría como lo dice el propio autor  Dostoievski, es una obra que “conserva la unidad esencial del todo”, que describe al humano en su totalidad. Me asombra la postura tan humana que adoptó el autor, teniendo la capacidad de describir detalladamente pensamientos, acciones y reacciones de cada personaje, ¡ y hasta las del propio lector!

Aunque cada personaje tenga un carácter propio, a mi criterio es aquí donde se “conserva la unidad esencial del todo”, juntando todas las características particulares  se  encierra la descripción total de un hombre moderno; hasta el punto que puedo expresarlo de la siguiente manera: tomemos la figura de un hombre como un todo, y digamos que está compuesto por tres capas, una exterior, una media y otra interna. Cada capa representa a uno de los hermanos Karamazov en el siguiente orden: Ivan (externa), Dmitri (media) y Alexei Fiodorovich “Aliosha” (interna).

La primera reacción de un hombre moderno ante cualquier hecho, es la adopción de la personalidad de Iván, el intelectual racional, quien es (un) escéptico. Necesita que todo sea demostrable, requiere de diagramas representativos de cada hecho de lo contrario nada tiene valor alguno, tanto es así que lo que va mas a allá de la razón no tiene sentido para él. “Menosprecia todo porque no tolera la imperfección”, y se lo describe como un nihilista moral. Pero recordando nuestra frágil textura humana,  él expresa a su hermano Aliosha: “Uno siente deseos de vivir, y yo vivo aunque sea contra la lógica. Puedo desconfiar del orden de las cosas, pero me encantan las hojitas pegajosas que se abren en primavera, me encanta el cielo azul, me gusta alguna persona, a la que a veces, puedes creerle, uno ignora por qué la quiere, me encanta alguna tarea humana en la que acaso hace ya mucho he dejado de creer y que sin embargo, fiel a la vieja memoria, mi corazón continúa honrado”. Con esto podemos seguir profundizando la figura de nuestra naturaleza humana para llegar a la segunda capa, el hermano Dmitri Karamazov.

La segunda reacción luego de comprender que nuestra vida no se limita a la lógica, inteligencia, es el miedo de entregamos al 101%. Dmitri es la mejor demostración de nuestra propia composición humana, necesita una compañía para tener certeza y consistencia de sus deseos. Él es muy frágil, se resquebraja con facilidad, pero su corazón ardiente le salva, es una persona mala pero pide a gritos ser buena, y si en algún momento deja de gritar, se queda triste.   “Aunque sea maldito, aunque sea mezquino y miserable, también beso la orla del manto en el que mi Dios se envuelve; aunque justo ahora vaya detrás del diablo, a pesar de todo, soy tu hijo, Señor, te amo y siento la alegría sin la que el mundo no puede subsistir y ser”. También es la imagen de nuestra falta de fe en el misterio: “ La belleza es algo tremendo y terrible! Terrible porque está indefinido, y no es posible definirlo porque Dios no nos ha propuesto más que enigmas. Aquí se juntan las orillas, aquí viven juntas todas las contradicciones”, es el reflejo de  nuestra necesidad de una mirada compasiva, es la muestra de nuestra nada.

Finalmente, lo profundo de lo humano es el  corazón, es el gran deseo de Infinito que Aliosha persigue, que nuestro corazón persigue. “Alexei  no tenía nada de fanático ni de místico, era un precoz amante de la humanidad”. Recorrió varios caminos, siempre con una única certeza que era su fe en Dios. En un primer momento ingresó  al convento porque sintió e imaginó que el monasterio constituía el refugio soñado en el que podía evadir las tinieblas que implicaban los males mundanos y alcanzar así la luz; ahí encontró una compañía extraordinaria: el ermitaño Zósima, “a quien se vinculó con toda la vehemencia del primer amor de su corazón insaciable.  De hecho prolongaba una conducta que traía desde la cuna, perdió a su madre a los tres años, la recordó toda su vida”. Aliosha aguantaba todo sin condenar, llegó al extremo de que nadie podía asustarlo ni asombrarlo. Su ermitaño Zósima le ayudó a ver que era necesario que salga a la vida fuera del monasterio, donde sería más útil. Dostoievsky expresa que su Alexei Fiódorovih es el “héroe de la novela, un persona notable de personalidad vaga, indefinida, imprecisa.  Persona extraña, extravagante, en realidad esto perjudica antes que otorga el derecho a que se preste atención, en particular cuando todos  aspiran a unir las particularidades y hallar algo común en el descalabro universal” Si bien yo tengo dos héroes en la novela, a los cuales mencionaré más abajo, Aliosha es el ideal de nuestro vivir, tenía un deseo de infinito, intentaba que cada paso le cumpla a lo largo de un camino que iba decidiendo, es decir, satisfacer el impulso del corazón; estaba atento ante la realidad, en cada ocasión, ya sea con sus hermanos, con los niños…él les brindaba una mirada compasiva y alegre, igual a la que recibió de su ermitaño Zósima. Aliosha representa nuestro deseo original y la búsqueda de nuestro corazón. Él le reconoció y miró a Iliusha, mi pequeño gran héroe de la obra.

Mis héroes

 Lisaveta Smerdiáschaia: Es un personaje fugaz, pero yo personalmente no pude olvidarla. Cuando le conocí, sentí que era un ángel, no era de este mundo, me transmitía paz, ella era parte del Misterio. La comparo con los lirios del campo que son sencillos y bellos, también son fuertes porque crecen entre humedales y malezas, aunque su existencia sea muy breve, pero que existencia!!

Así como los lirios también era  Lisaveta, alguien  que inspira los deseos del corazón, nadie podía negarse a darle o compartir algo con ella, a respetarla, era alguien que asombraba por su sentido original. Ella acompañaba a la ciudad entera, una compañía esencial a mis ojos porque verla recuerda el significado de la verdadera belleza.

Iliusha: el es el gran héroe de la novela. Es un niño de constitución débil y proveniente de una familia pobre. En quien surgió “una furia dentro de su pequeña humanidad”, porque su padre había sido humillado y no entendía por qué lo habían hecho. El era valiente, poseía fortaleza y verdad inmensurable, él pide, defiende y se enfrenta  por lo más querido, su padre. Estaba dispuesto a dar su vida por lo creía justo ante su mirada inocente y pura, no temía, se entregaba por completo, esa es la primera imagen que nos muestra Dostoievski de Iliushechka, a quien yo quise desde un primer momento cuando su respuesta a una pregunta  fue un llanto por tanta impotencia ante hechos de este mundo que no podía entender; si el llanto de un niño tiene significado por si mismo, el llanto de un niño sufrido es un signo, algo divino y verdadero.  “Los hijos de los mendigos despreciados, pero nobles, a los nueve años, ya conocen lo que es la justicia terrenal”. Éste niño tuvo una profunda conciencia desde siempre, también la gracia de eliminar  la furia que atormentaba a su corazón, y así compartir con sus  amigos los últimos tiempos de su vida, lo que le hacía plenamente feliz, aunque siempre tuvo esa certeza por la compañía de su padre, a quien expresó antes de morir: “Papá, cuando cubran mi sepultura, desmigaja sobre ella una corteza de pan, para que vayan los gorriones, yo los oiré y me causará alegría ver que no estoy solo”, no puedo dejar se asombrarme y emocionarme ante su petición, ¡la felicidad es el estar acompañado!. Que regalo es  tener la mirada del niño, y es verdad que en este mundo conlleva sufrimientos conservarla, pero uno recuerda que hay una promesa que es el soporte, la única certeza expresada en un genial delirio de Iván “De acuerdo con los inescrutables designios de la Providencia, todo tiene compensación, y la desgracia visible acarrea un extraordinario bien, cierto que imperceptible.”

“No hay nada mas noble y fuerte, mas sano y útil para la vida que nos aguarda, que un buen recuerdo, sobre todo si proviene de la infancia, de la casa paterna. Los atosigan hablándoles de la educación, pero lo que mas contribuye a ella es un recuerdo hermoso, santo, guardado desde la infancia. Si el hombre consigue reunir recuerdos de esta clase, puede considerarse salvado para toda la vida. Y aunque en nuestro corazón solo quedase un buen recuerdo, también podría ser útil para salvarnos” 



Sofia Rivelli Zea
Veterinaria - UNA

lunes, 6 de agosto de 2012

El Papa en México




Piensa en tu artista favorito, el que mas te gusta en la vida. ¿Qué pasa cuando te dicen que ese cantante vendra a tu pais y dara un gran concierto?  Yo trataria de comprar un boleto de primera fila, estaria dispuesta a acampar y a hacer fila bajo el sol con tal de tener un boleto de acceso a su show. El sentimiento que me mueve a querer verlo de cerca, es mi pasion por su musica, por lo que el representa, por su forma de ser, por la riqueza de la poesía interpretada por el en mis canciones favoritas.  Aunque ya he escuchado un millon de veces esas canciones las quiero volver a oir, de viva voz del artista;  cuando salgo del concierto termino aun mas enamorada de el y vuelvo a poner otro millon de veces mas sus canciones porque al poner un pie en mi pais vino a reafirmar mi pasion por su musica, me recordo el porque disfruto tanto sus melodias y al mismo tiempo vino a compartir con migo el orgullo de ser mexicano.
Con la venida del Papa Benedicto XVI a Mexico paso casi lo mismo.
Esta comparacion entre la venida de tu artista favorito y la llegada del Sucesor de Pedro sobre quien se rige la Iglesia Catolica son conclusiones de una reunion de buenos amigos que analizabamos las implicaciones de la venida del Santo Padre a nuestro pais. Esta charla me llevo a preguntarme: Ante todo este revuelo en los medios de comunicación por la venida del Papa, las criticas políticas, sociales y toda clase de juicio alrededor de este hecho ¿ a mi, en que me afecta o beneficia su venida? ¿Qué trascendencia tiene este hecho en mi vida com catolica mexicana? ¿A que me llama su venida?
Mexico esta viviendo momentos muy dificiles actualmente. Balaceras en avenidas principales, noticias diarias de muertes y desapareciones, conocidos que son secuestrados, amigos a los que les roban su automovil o los asaltan en la calle. Y ante tanta violencia e inseguridad me he llegado a cuestionar: ¿realmente seremos mas la gente de buena voluntas que los que buscan hacer el mal? ¿hasta cuando se terminara esto que inicio hace apenas dos a;os? ¿ Existirá acaso una solucion o estamos condenados a pensar que no hay nuevas formar de manejar nuestro país? ¿Hay algo que yo pueda hacer por mi país que realmente valga la pena y figure un cambio?


Y justo Benedicto XVI me contesto todas mis preguntas.

Benedicto vino a hablarme de esperanza.  El me recordo lo que dijo San Pablo: “No esten tristes como los que no tiene esperanza” y me llamo a confiar en Dios.  La confianza en Dios ofrece la certeza de encontrarlo, de recibir su gracia y como consecuencia su esperanza.  Sin esta esperanza yo no podría actuar, no podría estudiar buscando prepararme para ofrecer lo mejor de mí a mi país, no podría negarme a ser corrupta en un país que esta basando  sus estructuras en la corrupción, no podría si quiera imaginarme que México pueda volver a ser seguro y pacifico.
¿Y cómo llegar a confiar en Dios para encontrarme con Él y entonces recibir su gracia para tener esperanza? Lo que Benedicto me recomendó fue muy claro: escuchando la palabra de Dios , frecuentando los sacramentos y con la coherencia de mi vida.
¿Qué pasaría si todos y cada uno de los católicos le hiciéramos a caso al Papa, dejáramos de ser “católicos de domingo”  y realmente nos comprometiéramos  a vivir día con día esta propuesta? La pobreza, la corrupción, la marginación y la migración que están detrás de las balas no existirían porque no podríamos seguir siendo tan indiferentes ante las necesidades de nuestros hermanos y no podríamos dejar de luchar por esa paz que esta propuesta nos ofrece.
Cuando veía en la televisión las tremendas y exorbitantes cantidades de personas reunidas en las plazas y calles, que buscaban ver tan solo por un segundo al Papa, surgían en mis ojos lagrimas de emoción, mi corazón se estrujaba y se conmovía porque me daba cuenta que si somos más los mexicanos de buena voluntad que salimos a la luz que aquellos que violentan nuestras calles  que se esconden la oscuridad de su maldad. ¡Qué gran esperanza se sembró en mi corazón con estas imágenes!
El representante de Cristo en la tierra  me llamo a ser fiel a mí misma, a ser valiente,  para que mis propias raíces cristianas hagan florecer mi presente y mi futuro.  Yo estaba segura de que podía ser fermento de la sociedad con mis acciones diarias y que  respetando a cada uno de mis hermanos  en su dignidad de hijos de Dios podría lograr esa convivencia pacífica que tanto buscamos los mexicanos.
Pero justo en ese momento, cuando yo creía tener la respuesta en mis manos el Papa me llamo la atención y me dijo: “no bastan las estrategias humanas para salvarnos, se ha de recurrir al único que puede dar plenitud a la vida: al autor, que nos da vida por medio de su hijo Jesucristo.” Estas palabras penetraron en mi corazón  y me llevaron a abrir mis ojos. Me di cuenta que no basta con que los mexicanos queramos luchar por la paz, no basta que mis gobernantes tomen acciones contra la delincuencia, la pobreza y la falta de oportunidades; no es suficiente que yo dedique mi día entero en proyectos de desarrollo social, que estudie para poner al servicio de los demás mis conocimientos, que sea una mexicana honesta y responsable, caritativa y solidaria. Para encontrar allá afuera esa paz que tanto quiero, necesito buscar primero la paz aquí adentro, en mi corazón, en mi ser. Esa paz que solo es posible en la oración, en la contemplación, en la vida sacramental, en educación en la Palabra de Dios.
Porque no hay esfuerzo humano que no rinda frutos si no es por obra y gracias del Espíritu que nos crea a cada instante.
Con lágrimas en los ojos, concluyo agradeciendo profundamente a Dios por haberme hablado a mí, por medio del representante de su Iglesia, el vocero de su palabra. Y si bien es imprescindible que yo me mueva y actúe para que el Reino de Dios se comience a construir desde esta tierra, nunca debo darme por vencida en la búsqueda hacia el corazón de Cristo, que me llama cada día más y que entre más lo encuentro y mas lo vivo, más lo anhelo.
Angelina Soriano
CLU - Monterrey, México

sábado, 16 de abril de 2011

Un grupo de buenos amigos que se junta para hacer música


No son U2 ni venden miles de discos al año. Pero son respetados y apreciados tanto en la escena nacional como internacional, y su música hoy día representa a todo un país, mayormente joven. Entrevista al conocido grupo “Paiko” quienes llevan más de una década haciendo música, y en la cual nos hablan de amistad, amor, estupor, fidelidad al corazón, y belleza, por sobretodo.


¿Cómo empezaron a gustar de la música? ¿Cómo surgió la idea de juntarse y desafiar nuestro contexto en donde “hacer música no es rentable”?

Afi: - en realidad nunca nadie se planteó desafiar el contexto que citás, más bien el "no se puede" se convierte en un alimento para nosotros, algo que nos atrae tácitamente a probarnos a nosotros mismos más que a otra gente. Tampoco decidimos reunirnos, fue un resultado de muchas casualidades lo que nos junto, o mejor dicho, junto a un puñado de personas con las mismas creencias respecto a la vida, a la música y a los valores.

¿Cómo componen sus canciones? ¿Siguen un esquema particular o cada una nace de forma diferente?

E.Z.: no hay fórmulas, hay veces que un integrante trae el coro de la canción y otro integrante compone el verso, y otro tercer integrante escribe la letra. Hay veces que entre los cuatro hacemos todo.


¿Cuáles son sus influencias musicales, literarias, filosóficas?

Afi: -nuestra mayor influencia musical es la curiosidad, las ganas de conocer y descubrir los secretos de otros estilos, eso nos llevo a meter en nuestra música elementos de salsa, bossa, polca, guaranias, zamba, samba, etc. Las literarias varían con la época y la edad y con el carácter de cada uno, es un punto que puede llevarnos varias páginas. En filosofía se resume a una muy trillada pero exquisita expresión: ALL YOU NEED IS LOVE, porque realmente creemos en el amor como algo superior, el amor por alguien, por un sueño y la pasión que eso despierta, por ej.: con la música. Ponemos amor en todo y tratamos de dar amor con sonidos, es por eso que el corazón es un elemento presente en todas las portadas de nuestros discos.


¿Cómo ha sido la “revolución” en estos 10 años de Paiko? ¿Se sienten cambiados, más grandes, más firmes con respecto a su música?

Afi: - firmes espero que no, porque lo que nos atrajo a dedicarnos a esto es la flexibilidad que la música ofrece; firmes si en cuanto a nuestra fidelidad al hecho de hacer música y cambiados seguro, hemos recorrido mucho tiempo y lugares y conocido mucha gente, y eso, es algo que si o si te cambia, te vuelve un poquito más sabio.


Llama la atención que desde un principio hayan fusionado el folklore con el estilo que hacen e incluso hicieron covers de música paraguaya, ¿cómo la ven? ¿Cómo les llega? ¿Qué buscaron haciendo estas versiones?

Afi: - nos consideramos realmente patriotas y nacionalistas, siempre vimos la belleza en lo que tenemos y repudiamos de igual manera la mediocridad que se hizo bandera también en contraparte, y como artistas, tratamos de aportar para cambiar eso a través del ejemplo, de nuestro trabajo dedicado e incluyendo esos elementos por los cuales somos lo que somos, paraguayos.

También impresiona la alusión que hacen a la tradición en ciertas canciones como Tata

Purahéi o Noel, ¿la consideran importante para la afirmación de su música y su persona?

E.Z.: -Noel es una canción que escribimos a un amigo cubano que conocimos en Miami, se llama Noel Aquino, y fue una especie de guía espiritual que nos ayudó muchísimo en un momento en que estábamos pasando muchas emociones, casi todas de decepción.

Tata purahéi, habla sobre la fiesta de San Juan, algo tan nuestro. Totalmente opuesto al carnaval que queremos adaptar de los brasileros y no nos sale.

Una de sus canciones más emblemáticas es Piraretâ, ¿qué significó ese lugar para ustedes al punto de llegar a hacer un tema sobre él?

Afi: -Piraretâ era un lugar mágico por el simple hecho de que éramos un grupo de varias personas que disfrutaban ese rincón para ser libres y para soñar, su paz nos ofrecía eso… era realmente inspirador, ahí nació Paiko sin que siquiera nos demos cuenta.


“No más violencia” es un himno que nos toca mucho por las cosas que acontecen actualmente, ¿qué propondrían a los jóvenes para vivir un mundo más humano?

E.Z.: -a nosotros nos toca la misión de crear conciencia, tenemos un poder que es el de ser escuchados, y es nuestro deber enviar mensajes positivos. Cualquier habitante de este mundo sabe lo que está mal y lo que está bien. Nosotros elegimos tratar de hacer bien las cosas en todo sentido, y trasmitir ese pensamiento.

¿Qué los mantiene en pie, seguir tocando, seguir escribiendo, si vivimos un “Caos total”?

E.Z.: -la amistad por sobre todas las cosas. Vivimos en un “Caos total” en muchos sentidos, aunque igual da gusto ser parte del mismo.


¿Qué nos quieren invitar a mirar con Viento Sur?

E.Z.: canciones simples, frescas y directas que fueron creadas en el Sur, y que el viento lleva a todos los polos.


Sencillamente, ¿cómo definen Paiko?

Un grupo de buenos amigos que escriben canciones, y las cantan para otro grupo de buenos amigos.


Entrevista: Laura Ramírez

Edición: Daniel Aguilera

domingo, 13 de febrero de 2011

PROFESION DE FE (Agustín Barrios “Mangoré”)

Tupá, el Espíritu Supremo y protector de mi raza,
encontróme un día en medio del bosque florecido.
Y me dijo: "Toma esta caja misteriosa y descubre sus secretos".
Y encerrando en ella todas las avecillas canoras de la floresta
y el alma resignadade los vegetales, la abandonó en mis manos.

Toméla, obedeciendo el mandato de Tupá
y poniéndola bien junto al corazón,
abrazado a ella pasé muchas lunas al borde de una fuente.
Y una noche, Jasy retratada en el líquido cristal,
sintiendo la tristeza de mi alma india,
dióme seis rayos de plata para con ellos descubrir sus árcanos secretos.

Y el milagro se operó: desde el fondo de la caja misteriosa,
brotó la sinfonía maravillosa de todas las voces vírgenes
de la naturaleza de América.

lunes, 7 de febrero de 2011

Quiero ser protagonista de la belleza

Antes, en las dos vacaciones del los secus a las que fui en años anteriores, preferia sentarme y mirar cómo se organizaban y se hacían todas las actividades; me cerraba, decía "no, no sé hacer", "no me va a salir", sin antes intentar. Estas vacaciones las pude vivir de una forma diferente. Podía estar haciendo otra cosa pero preferí ayudarles a Fabio, a Laurita y a Jazmín con el escenario. Después, también para mi fue un desafio el hecho que Laurita me haya pedido estar en el corito; primero pensé "yo no sé cantar muy bien y nunca antes estuve en un coro". Aunque me costo acepté el pedido de una amiga. Al transcurrir los días en ciertos momentos quise dejar el corito pero no lo hice porque una amiga me pidio que de alguna forma le ayudara y no podía negarme.
El día de la presentación de U2, Laurita y Fabio tenían que preparar el escenario, y nuevamente les estuve ayudando de alguna manera; podía estar haciendo otra cosa o estar con otras personas. Ellos no me pidieron directamente que yo les esté ayudando, inclusive ya era la hora de la cena, pero yo igual les seguia ayudando. Agradezco mucho a Laurita y a Fabio por permitirme ayudarles y por medio de ellos participar de la belleza, inclusive con mis
limitaciones o dando lo que sabáa o podía hacer.
Como mencionó Felipe en la escuelita que tuvimos el segundo día, Jesús nos invita a ser protagonistas de nuestra vida, de nuestra realidad, con nuestros dones, profesiones. En estas vacaciones yo quise ser protagonista de la belleza. Gracias a Laurita y Fabio lo
pude ser.

Magalí López
Psicología UCA